De la Granja a la Mesa │ Sistema alimentario más saludable y sostenible

El Plan de Acción del Pacto Verde Europeo (European Green Deal) tiene como uno de los pilares fundamentales la estrategia “De la Granja a la Mesa” (Farm to Fork). Esta iniciativa se dirige hacia la transición de un sistema alimentario sostenible con el fin de garantizar el acceso a dietas sanas y la protección de nuestros ecosistemas. Un sistema alimentario sostenible será esencial para alcanzar los objetivos climáticos y ambientales del Pacto Verde, mejorando al mismo tiempo los ingresos de los productores primarios y reforzando la competitividad de la UE.

Hoy en día, la agricultura es responsable del 10,3% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de la UE y casi el 70% de ellas provienen del sector animal (mayoritariamente metano y óxido nitroso). Además, el 68% del total de la tierra agrícola se utiliza para la producción animal. De esta manera se establecen los objetivos de la UE para reducir la huella ambiental y climática del sistema alimentario, fortalecer su resistencia y liderar una transición mundial hacia la sostenibilidad competitiva desde la “granja hasta la mesa” y el aprovechamiento de nuevas oportunidades basadas en la bioeconomía del sector rural.

Hacia un modelo con impacto ambiental neutro en la cadena alimenticia

Esta iniciativa pretende garantizar que la cadena alimentaria, que abarca la producción, el transporte, la distribución, la comercialización y el consumo de alimentos, tenga un impacto ambiental neutro o positivo. Para ello, todos los actores de la cadena de valor deben virar hacia modelos de negocio más verdes y fomentar una economía circular de base biológica cuyo gran potencial está aún por desarrollar. Como ejemplo, la estrategia “De la Granja a la Mesa” permitirá a los agricultores reducir las emisiones de metano del ganado mediante la producción de energía renovable, e invirtiendo en digestores anaeróbicos (a partir de residuos agrícolas como el estiércol), para la producción de biogás. Las explotaciones agrícolas también tienen la posibilidad de producir biogás a partir de otras fuentes de residuos y desechos, como los de la industria alimentaria y de bebidas, aguas residuales y desechos municipales.

Un claro ejemplo de la implementación de este tipo de bioeconomía se da en las biorrefinerías avanzadas. Estas biorrefinerías producen biofertilizantes, piensos proteínicos, vectores bioenergéticos y productos bioquímicos de alto valor añadido, ofreciendo oportunidades para la transición a una economía europea neutra desde el punto de vista climático y la creación de nuevos puestos de trabajo en la producción primaria.

Uno de los aspectos más importantes que se ha tenido en cuenta en la estrategia “De la Granja a la Mesa”, es la seguridad alimentaria, la nutrición y la salud pública. En 2017 se registraron más de 950.000 muertes (una de cada cinco) y más de 16 millones de años de vida saludable perdidos atribuibles a dietas poco saludables, principalmente enfermedades cardiovasculares y cánceres. Con el fin de detener esta tendencia negativa, la estrategia “De la Granja a la Mesa” tiene el objetivo de garantizar un suministro suficiente y variado de alimentos inocuos, nutritivos, asequibles y saludables para las personas.

¿Cómo se aseguran los niveles de seguridad y calidad, salud vegetal y humana y bienestar animal de estos alimentos?

Estos alimentos deben cumplir en todo momento con altos niveles de seguridad y calidad, salud vegetal y humana y bienestar animal, y al mismo tiempo satisfacer las necesidades dietéticas y las preferencias alimentarias. Para asegurar la producción de alimentos sanos y seguros para los ciudadanos, la Comisión Europea ha establecido los siguientes objetivos:

Reducción del uso de pesticidas químicos en la agricultura ya que contribuyen a la contaminación del suelo, el agua y el aire, y a la pérdida de biodiversidad, y puede perjudicar a plantas, insectos, aves, mamíferos y anfibios. La Comisión tomará diferentes medidas para:

  • reducir un 50 % el uso y el riesgo de los pesticidas químicos para 2030.
  • reducir un 50 % el uso de los pesticidas más peligrosos para 2030.

Reducción del exceso de nutrientes (especialmente nitrógeno y fósforo) en el medio ambiente, derivado del uso excesivo y del hecho de que no todos los nutrientes utilizados en la agricultura son absorbidos efectivamente por las plantas. El exceso de nutrientes es otra fuente importante de contaminación del aire, el suelo y el agua, además de ser la causa de la reducción de la biodiversidad en los ríos, lagos, humedales y mares. La Comisión tomará diferentes medidas para:

  • reducir las pérdidas de nutrientes al menos un 50 %, sin alterar la fertilidad del suelo.
  • reducir el uso de fertilizantes al menos un 20 % para 2030.

Reducción de la resistencia a los antimicrobianos (RAM) vinculada al uso excesivo e inapropiado de antimicrobianos en la atención sanitaria animal y humana que provoca cada año unas 33.000 muertes humanas en la UE y genera unos costes sanitarios considerables. La Comisión tomará medidas para:

  • reducir un 50 % las ventas de antimicrobianos para animales de granja y de acuicultura de aquí a 2030.
  • mejorar el bienestar y la salud de los animales y la calidad de los alimentos, reduciendo así la necesidad de medicamentos

Protección de la salud de las plantas frente a nuevas plagas y enfermedades mediante el uso nuevas técnicas innovadoras como la biotecnología y el uso de productos de base biológica. La Comisión tomará medidas para:

  • impulsar el desarrollo de los cultivos ecológicos en la UE con el fin de que en 2030 (el 25 % de todas las tierras agrícolas) se dedique a la agricultura ecológica.
  • fomentar el crecimiento de la agricultura orgánica como medida para proteger la biodiversidad y crear puestos de trabajo.
  • facilitar el registro de las variedades de semillas para asegurar un acceso más fácil al mercado de las variedades tradicionales y adaptadas localmente.

También se pretende preservar el acceso de los alimentos, generando al mismo tiempo beneficios económicos más justos en la cadena de suministro, de modo que, en última instancia, los alimentos más sostenibles también se conviertan en los más asequibles, fomentando la competitividad del sector de suministro de la Unión Europea, promoviendo el comercio justo, creando nuevas oportunidades de negocio y garantizando al mismo tiempo la integridad del mercado único y la salud y la seguridad en el trabajo.

Horizon Europe: inversión de 10.000 millones de euros en I+D en materia de alimentos

La Comisión tomará medidas para acelerar la entrada al mercado de nuevas soluciones que contribuyan a mejorar la sostenibilidad de la cadena de valor alimentaria, siempre que estas inversiones se realicen de manera sostenible y sin comprometer la seguridad alimentaria o la biodiversidad, en el marco de las iniciativas y programas de energía limpia.

La Comisión Europea confía en la investigación y la innovación como impulsores clave para acelerar la transición a sistemas alimentarios sostenibles, saludables e inclusivos desde la producción primaria hasta el consumo. La I + D debe ayudar a desarrollar y probar soluciones, superar las barreras y descubrir nuevas oportunidades de mercado. En el marco del próximo programa de financiación pública Horizonte Europa, se propone invertir 10.000 millones de euros en investigación y desarrollo en materia de alimentos, bioeconomía, recursos naturales, agricultura, pesca, acuicultura y medio ambiente, así como en el uso de tecnologías digitales y soluciones basadas en la naturaleza para el sector agroalimentario.

En Euro-Funding contamos con decenas de profesionales expertos en la identificación de convocatorias (dinamización) y elaboración de propuestas europeas, para guiar a entidades públicas y privadas en el proceso de aplicación, lograr la financiación requerida y hacer de estas soluciones con gran potencial de innovación una realidad.

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